Alcoholismo crónico

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo es conocida como una enfermedad que consiste en la adicción de bebidas alcohólicas. Aunque suceda con cualquier tipo de adicción, el alcoholismo puede ajustar a diferentes causas, la influencia psicosocial del entorno vivida por el adicto suele ser el factor determinante para la declaración de la enfermedad.

Básicamente, se puede reconocer un alcohólico, por la desesperada necesidad de ingerir alcohol en todo momento, así como por la dependencia física que provoca en el caso de no poder satisfacer a su voluntad y que se conoce como síndrome de abstinencia.

Para hacer el diagnóstico de dependencia alcohólica – alcoholismo crónico – es necesario que el usuario tenga problemas derivados del uso de alcohol durante 12 meses seguidos y completar al menos 3 de los siguientes criterios:

a) Presentar tolerancia al alcohol – aumentar la cantidad ingerida para la producción del mismo efecto que se obtiene en el inicio o notable disminución de los síntomas de la embriaguez.

b) Los signos de abstinencia tras la interrupción del consumo de alcohol. La persona pasa a presentar los siguientes signos: sudoración excesiva, aceleración del pulso (por encima de 100), temblores en las manos, insomnio, náuseas y vómitos, agitación psicomotora, ansiedad, convulsiones, alucinaciones táctiles. La reversión de estos signos con la reintroducción del alcohol demuestra la abstinencia.

c) El dependiente de alcohol generalmente bebe más de lo que planeaba beber.

d) Tener el persistente deseo de volver a beber o mostrarse incapaz para interrumpir su uso.

e) Persiste en beber a pesar de los problemas y perjuicios generados como la pérdida del empleo y de las relaciones familiares.

Son varios los problemas causados por el consumo crónico de bebidas alcohólicas, ya sea a nivel del sistema nervioso, problemas gastrointestinales y/o cardiovasculares, cambios hormonales o incluso el desarrollo de cáncer.

Problemas de alcoholismo

Problemas de alcoholismo

Abstinencia alcohólica

El síndrome de abstinencia constituye un conjunto de signos y síntomas observados en las personas que interrumpan el uso de alcohol tras un largo e intenso uso. Las formas más leves de abstinencia se presentan como temblores, aumento de la sudoración, aceleración del pulso, insomnio, náuseas y vómitos, ansiedad después de 6 a 48 horas desde la última bebida. El síndrome de abstinencia leve no debe necesariamente surgir con todos estos síntomas, en la mayoría de las veces se limita a los temblores, insomnio e irritabilidad.

Esta enfermedad es más peligrosa con la aparición del delirium tremens, en el estado en que el paciente presenta confusión mental, alucinaciones y convulsiones. Por lo general comienza dentro de las 48 a 96 horas desde la última dosis de bebida.

Para hacer el diagnóstico de abstinencia, es necesario que el paciente tenga al menos disminuido el volumen de ingesta alcohólica, o sea, el mismo no se detiene completamente, por lo que es posible que aparezca la abstinencia.

 

Leave a Reply

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad