Cómo evitar el pie de atleta

El pie de atleta es una infección micótica producida por hongos dermatofitos (que se alimentan de queratina) o por levaduras (casos muy raros con alteración del sistema inmune). Afecta los pliegues interdigitales, la planta y los bordes del pie. Aproximadamente el 60% de las enfermedades en los pies está causada por hongos. Para evitar la aparición del pie de atleta los especialistas nos dan los siguientes consejos.

Consejos para evitar el pie de atleta

1. Utilizar zapatillas / ojotas en gimnasios, piscinas, vestuarios y duchas; evitar caminar descalzo en zonas de mucha circulación.

2. Secar bien los pies después de lavarlos, especialmente entre los dedos, que constituye la principal zona de proliferación de los hongos.

Foto de pie de atleta

Foto de pie de atleta

3. Cambiar las medias y el calzado diariamente. Usar los mismos zapatos todo el tiempo no permite que éstos respiren y los microorganismos se acumulan.

4. Usar calzado que permita al pie respirar, generalmente se recomienda aquellos fabricados con materias naturales y de algodón.

5. Si algún integrante de su familia padece pie de atleta, evitar caminar descalzo en las zonas de uso común como alfombras.

Todo lo que tienes que saber sobre el pie de atleta

El pie de atleta es muy común y ocurre principalmente entre los jóvenes y los hombres adultos. Habitualmente es de fácil tratamiento, pero también puede mostrarse sumamente resistente.

El pie de atleta es una infección muy común y muy contagiosa y que generalmente aparece entre los dedos de los pies. El término médico que designa esta infección es Tinea pedis y los hongos más frecuentes que lo causan pertenecen a dos géneros – Trichophytone Epidermophyton.

Al contrario de lo que el nombre puede indicar, no se trata de un problema exclusivo de los atletas. El nombre de pie de atleta debe al hecho de que esta forma de dermatomicosis afecta más a menudo los deportistas. Sin embargo, el pie de atleta afecta a la población en general, siendo más frecuente en hombres que en mujeres.

Si no es tratado, el pie de atleta puede extenderse a la planta, zonas laterales del pie e incluso hasta las uñas de los dedos de los pies. Por lo tanto, debe ser tratado inmediatamente en los primeros signos de la infección, ya que puede complicarse con una infección bacteriana, haciéndose acompañar de olor desagradable.

Esta infección es muy contagiosa, pero la fuente más común no son otras personas, pero sí el propio entorno. Esto es porque los hongos se propagan más en ambientes cálidos y húmedos, y los pies y sus hendiduras entre los dedos de los pies son ideales para su proliferación. Sin embargo, sólo tiene que utilizar un vestuario común o compartir una toalla para poder tomar esta infección.

Normalmente, nuestro cuerpo es capaz de resistir a las infecciones por hongos, pero cuando las condiciones son propicias para que los hongos se desarrollan, atacan a nuestra piel. El contagio es más frecuente que ocurra en lugares como piscinas y balnearios públicos o a través del uso de toallas mal lavadas o contaminadas. El ambiente cálido, húmedo, cerrado y oscuro que algún calzado proporciona también es favorable al desarrollo de los hongos, como es el caso de las zapatillas o tenis de deporte que fácilmente penetran en nuestra piel.

Es importante prevenir esta infección y evitar posibles complicaciones e incluso después de un tratamiento antimicótico, ya que la infección puede reaparecer después de un cierto período de tiempo.

Signos y síntomas del pie de atleta

Los síntomas varían de persona a persona. Sin embargo, los más mencionados son el enrojecimiento de la piel o después de vuelve grisáceo o blanco y apariencia escamosa, picazón, olor desagradable, dolor y frecuente aparición de fisuras. En los casos más avanzados, el hongo puede afectar a las uñas, que se vuelven quebradizas y pueden caerse solas. Esta alteración en las uñas se llama onicomicosis y lleva a la alteración del color, el grosor y la forma de la uña.

El pie de atleta puede manifestarse en forma de burbujas que se llenan de líquido, ubicadas en la curva interna, entre los dedos y en el talón, la suela o en el dorso del pie. Este tipo, llamado pie de atleta vesicular, suele venir acompañado de infecciones bacterianas.

Tratamiento del pie de atleta

Existe en el mercado una amplia gama de sprays, cremas y polvos anti-hongos que pueden ser aplicados en el pie de atleta. Los sprays anti-hongos en polvo pueden ser aplicados en los pies, así como en las medias y los zapatos, para ayudar a prevenir la infección. A pesar de que el pie de atleta es muy fácil de tratar, también su infección es simple.

No está demás recordar que los hongos que causan el pie de atleta y prefieren los ambientes cálidos y húmedos para su desarrollo, por eso son importantes las medidas preventivas, en particular, secar bien el cuerpo después del baño, sobre todo la zona entre los dedos de los pies.

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