Diez señales que merecen atención en el final del embarazo

A pesar de la opinión médica fundamental, la futura mamá tiene que estar atenta a los detalles al final del embarazo para saber cuándo buscar su médico y cómo prepararse para la hora del parto. Echa un vistazo a continuación, a algunos de los signos a los que debemos de prestar la mayor atención al final del embarazo:

1 – Al final del embarazo, el vientre va bajando, porque el bebé se está posicionando para el nacimiento. Por ello, no te asustes, esto es natural; no obstante, debes mantenerte atenta, sobre todo si comienzas a sentir las contracciones o te percatas que el bebé a roto la fuente.

2 – Sentir las famosas contracciones no siempre es sinónimo de que te encuentras en trabajo de parto. Normalmente, sólo indican que el niño está a punto de nacer cuando suceden en un determinado ritmo: por ejemplo: tres contracciones seguidas, que duran más de un minuto cada una, en un intervalo de 10 minutos.

3 – Las contracciones son causadas por la liberación de sustancias que preparan el cuerpo para el parto, principalmente por la oxitocina. Los dolores comienzan en la espalda y se propagan hacia delante, en dirección a la vagina.

4 – La bolsa es una protección contra las agresiones del medio externo. Cuando se rompe, la mujer elimina el líquido amniótico y puede existir la entrada de bacterias. Pero, calma, una contaminación puede llevar horas o días para que se produzca, lo que no elimina la necesidad de consultar a un médico en caso de que esto suceda.

5 – En promedio, la mujer tiene alrededor de 1 a 1,5 litro de líquido amniótico. Puede ser claro, amarillento o verdoso. Si está verde, es señal de que hay sufrimiento fetal (el niño está pasando por algún problema, y, en este caso, tienes que nacer pronto).

algunos de los signos a los que debemos de prestar la mayor atención al final del embarazo

6 – La ruptura de la bolsa no significa necesariamente que la embarazada se encuentra en trabajo de parto.

7 – Conforme va llegando el momento del nacimiento, el bebé puede forzar para abrir un poco el cuello (hinchazón) y la madre acaba liberando una especie de moco protector. La pérdida de éste facilita la rotura de la bolsa, por lo que es algo completamente natural.

8 – El moco tendrá una consistencia gelatinosa, y puede ser de color blanco o amarillento; si aparece de cualquier otro color, puede indicar problemas en la madre o en el bebé.

9 – Al sentir las contracciones, cuando la bolsa se rompe o al sentir la salida del líquido amniótico, la mujer debe acudir en busca de un médico. Esto debe realizarse, así mismo, si también sufre de algún sangrado u otro malestar. Por lo tanto, mantén siempre a mano el teléfono del médico y del hospital donde planeas que nazca tu bebé (así como de una ambulancia, si es necesario).

10 – Cuando el embarazo llega a las 36 semanas, es importante dejar una bolsa lista para la mamá y el bebé. Para saber exactamente lo que debes llevar, infórmate en el hospital, porque hay criaderos que proporcionan sudaderas o que no usan la ropa de los bebés en los primeros días.

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